Querido II
Querido intento número 2...hasta el día de hoy se siente tan injusto para mí que hayas sido el que llegó después. En teoría no fue así, nos conocimos a los 4 años, en prekinder, y siempre fuiste un dulce! No me vas a creer pero me acuerdo tan bien de una vez que me caí en el patio y la tía Monica me llevó en "ambulancia" a la sala. Ella me tomó de los brazos y tú de los pies! eras tan chiquitito, pero siempre dispuesto a ayudar. Fuimos vecinos tantos años y nunca nos veíamos, y un día cuando ya teníamos como once años, te vi otra vez, y uffff! te volviste mi obsesión, la primera obsesión que tuve al frente de la cancha de tierra. Soñaba contigo! tan chica pero así era. Esperaba verte algún viernes porque estabas en el internado toda la semana, y qué sorpresa la mía era encontrarte por ahí en el estacionamiento o en la escalera cuando llegaba en el furgón, ayyy si me acuerdo de esos nervios!!! las mariposas... creo que contigo las conocí. Cuánto me gustabas!!! Recuerdo también que por ahí por el verano del 98, ya comenzando a ser adolescentes, nos volvimos más amigos. Ya tenías ese humor diferente que siempre te ha caracterizado, tan maduro para tu edad, sabías tantas cosas! siempre aprendía cosas nuevas de ti, y para qué decir tus obras teatrales! Yo como creía que era tímida siempre era el ´público, tu amigo el narrado y tú el que las actuaba, qué tiempos tan simples. Nunca me iba a imaginar que mis comportamientos auto nocivos iban a empezar cuando era tan chica... Te acercaste mucho.. y qué hice??? arranqué. Finalmente a los pocos meses de eso te cambiaste de casa. Desde ese tiempo me pregunté qué habría pasado contigo. Nunca más te vi por allá, ni siquiera visitando a tu amigo. Pasaron casi 9 años, y el mejor año de mi vida estaba en su cuarto trimestre ya. Demasiado me había pasado. Había rogado por años sentir esas mariposas de nuevo, y las sentí pero nunca fueron correspondidas, y mi mente tampoco estaba muy de acuerdo con las decisiones de mi "corazón" o lo que fuera (Nocivooos!!! hellooo!!!) Puedo narrar con facilidad lo que le pedía yo a Dios y a todos los angelitos que me entregara en un hombre. "Yo quiero a un hombre que sea cariñoso, que se de cuenta de los detalles, que tenga ganas de conocerme a fondo, que sea muy inteligente, con aspiraciones en su vida, que quiera ser profesional, y que me enseñe cosas, y que quiera aprender de mí, que le encante la música, que obviamente sea fiel y más tierno que galán, y aparte de todo eso, tiene que ser muy muy lindo (según mis ojos eso significaba idealmente pelo claro, y ojos muy muy azules... siguen siendo mi debilidad)". Y al llegar Octubre, justo casi como regalo un poco atrasado de cumpleaños, en "la fiesta del despecho" como le llamábamos con mis amigas, después de tanto tiempo, me encuentro contigo. Sentada afuera de la casa del cumpleañero, me doy cuenta de que vienen más invitados, uno de ellos es alto, con una pinta que me llamó la atención de inmediato "se ve muy guapo" pensé, mientras más se acercaba, más guapo se veía... pero también más familiar. "Yo lo conozco!"... no puede ser... eras tú!!!. Le conté a mi amigo que también llegó a esa fiesta por casualidad si te conocía, me dijo que no, le dije que creía haberte visto antes, le dije tu nombre y él lo gritó... te diste vuelta... ya no había duda, eras tú! Qué nervio fue verte y corroborar mi teoría después de tantos años (La edad te había hecho mejor aún!) No podía irme de ahí sin hablarte. Así que en una fila al baño me acerqué a ti, te pregunté tu nombre y te dije que te conocía, si me recordabas... dijiste "Andrea! Claro que me acuerdo! Qué estás linda!" No te creí, pero fui feliz de que me recordaras. Así nos pasamos todo el resto de la fiesta conversando y recordando la infancia, y no podía creer que de vez en cuando me tirabas un piropo. Te juro que no me convencía de que la vida me estuviera dando esta oportunidad de nuevo! justo en ese momento en el que mi autoestima estaba destruida y totalmente dominada por mi ego. Sufriendo por alguien que siempre fue un error, era como una droga de la cual no podía deshacerme... pero en ese momento no había para qué pensar en eso, porque ahí estabas tú.
Después de ese día lo más raro fue que los encuentros espontáneos se dieron nuevamente, y subiendo a la micro de vuelta de la U, justo pensando en ti, ahí estabas! sentado en el asiento de la ventana. Bello como siempre, tanto que me inspiraste a ir al gimnasio. Al final intercambiamos teléfonos y quedaste de ir a verme. Nos juntamos ese fin de semana en mi casa y fue excelente, caminamos mucho, descubrí tanto de ti que me mataba, recordar tus palabras ahora después de todos estos años me hace querer llorar... eras todo lo que siempre pedí.
Luego empezaron las llamadas, me llamabas a mi casa, mi mamá fascinada! ufff jajaja. Luego los primeros eventos sociales. Fuimos juntos al cumpleaños de mi amiga Valentina, sus 20 años. No te conté esto, pero hay un video de nuestro primer coqueteo... aún recuerdo cómo me senté en tus rodillas y nos rozábamos la nariz tan cerca de darnos un beso pero muertos de plancha los dos! Siento ese calor único con cada recuerdo. Tampoco llegué a decirte que nadie besa como tú, nadie nadie nadie. Te acuerdas cuando vimos esa película juntos? la guerra de dos mundos... que en verdad no vimos porque no paramos de darnos miles y miles de besos, y cuando llegó la hora de ir a dejarte a la puerta, antes de salir de mi pieza me tomaste por sorpresa por la espalda y me diste un último beso espectacular, como en las películas, para levantar el piecito jeje. Eras de sueños... Quizás eso me hizo arrancar de nuevo. La droga que había conocido ese mismo año seguía instalada en mi torrente sanguíneo, y si bien sabía que tú eras el antídoto, como cualquier masoquista sin autoestima ni autocontrol, elegí la droga, esa droga de ojos pardos que me pesaba en cada paso que daba, y no me dejaba enamorarme por completo de tí. Me alejé de nuevo, pero nos mantuvimos amigos, nos veíamos, me aconsejabas cuando caía en las garras del lobo de nuevo. dos años después, en una de nuestras juntas nos fuimos a mi casa y terminamos la velada con el mejor de los besos como siempre. Me preguntaste cuándo sería nuestro momento... yo dije que no sabía... y hasta el día de hoy me arrepiento de no haber hecho de ese nuestro momento. El tiempo volvió a pasar, y nos mantenía unidos y comunicados, yo conocí otro tipo de droga (esta vez de pelo largo y con guitarra) Tú la conociste a ella... Alrededor del mismo tiempo, entrando al invierno, lo de ustedes iba viento en popa, era todo lindo para ti, como siempre lo mereciste. Para mí por otro lado, todo se había ido a la misma mierda por millonésima vez "no tengo tiempo para darte tiempo" me dijo el pseudo artista fracasado... que trauma!!! Para ti todo siguió bello, pero ya no podíamos ser amigos... ella no podía saber que nos veíamos, sentía celos... por qué le contaste de mi? alguna vez signifiqué más para ti? Si fue así a estas alturas ya no importa. Tú siempre fuiste un hombre de no tropezar con la misma piedra dos veces... admiro tanto eso de ti. A pesar de todo siempre estabas para mi, hablabamos, me contabas de ella, yo te aconsejaba, me visitabas en mis cumpleaños, siempre era feliz de verte. Siempre que escucho a Coldplay o a U2 pienso en ti. Me dijiste que me acordara de ti cada vez que escuche Beautiful Day, y hasta el día de hoy lo hago. Han pasado diez años de que tú estás bien con ella, y me entero de que serán padres... Por mi parte yo me convertí en mamá hace 4 años y medio. Amo a mi hijo más que a nada. Su papá es aquel novio que tú no entendías como había logrado que me estabilizara... pero después tampoco entendías por qué terminábamos y volvíamos a cada rato. Después de nuestra última junta a comer sushi, yo te juré que no volvería a lo mismo de siempre, y lo siguiente que supiste de mí era que estaba embarazada. En nuestra última conversación por whatsapp, me felicitaste por mi retoño, que ya tenía tres meses... después no hablamos nunca más.
Te vi en el concierto de Coldplay, muy cerca de mi viendo el momento mágico con ella. Intenté saludarte pero me ignoraste... asumí que era porque ibas con ella y no le agradaría mucho, pero al poco tiempo te volví a ver, esta vez ibas solo, camino al gimnasio, y evitaste mi mirada. Me dio pena pero qué le íbamos a hacer. Tendrías tus razones...
Ha pasado tanto tiempo, y lates en mí tan fuerte como la mayoría de mi pasado. Anoche sin saber de lo que me enteraría hoy, soñé contigo. Soñé que te tenía conmigo, que te abrazaba y me aferraba a sentirte al lado mío mientras dormía, pero en ese mismo sueño despertaba y no estabas, y sufría mucho.
Hace mucho que no somos ni amigos, que ya no eres parte de mi vida ni de mi entorno. Pero eres tan parte de mis recuerdos, de mis oportunidades perdidas. No puedo volver el tiempo atrás, no puedo cambiar mis decisiones. Tu fuiste una más de mis oportunidades perdidas que alguien más tomó.
Sé que mi mayor problema es que vivo en el pasado, sé que esta es la señal que necesito para mirar adelante y poder abandonar mis creencias pasadas. Reconozco que no me atreví a conocer contigo lo que es el amor real, sin obsesión, sin querer cambiar al otro, simple y compatible, sin forzar nada... me da terror pensar en que una oportunidad como tú no se presente nunca más. No puedo decir que te amé, pero sí puedo decir que eres lo más sano y lindo que me pasó y que no tuve la madurez para verlo en ese momento, y que por ocho años me ha pesado, y me duele más ver que eso significa que nunca fue lo que sentí por el papá de mi hijo, que en él solamente vi una versión antigua de mí a la que quise ayudar a mejorar... pero ese no es mi trabajo. Sólo me queda hacer algo por mí, y eso es dejarte ir. Desearte para siempre lo mejor, porque mereces ser feliz. Espero estés leyendo todos esos libros de paternidad que me dijiste que leerías para prepararte, porque tú creciste sin tu papá... o quizás tu madurez ya te enseñó que no los necesitas. Eres un grande, y si bien ya no te conozco del todo, sé que lo harás excelente. Te libero y te entrego donde perteneces... y quizás mi oportunidad vendrá algún día también con quien esté donde yo estaré cuando esté lista.
Un abrazo y adiós... PAVR
Comments
Post a Comment