Querido Ansiediario:

8 de Agosto Algo dentro de mí me urge a escribir. Como que tengo que expresar de alguna manera las cosas que me pasan a diario. La verdad es que últimamente no pasa mucho. Estoy en casa, cesante desde hace dos meses, saliendo de un trabajo que mentalmente fue una tortura, pero decidí que fue mi última tortura! Tantos años de tirarme al suelo porque todo el resto tenía la culpa de mi incomodidad, y de sentirme “despreciada” en los trabajos… No era así. La única que se despreciaba era yo, y terminaba actuando conforme a mis expectativas, que por lo demás eran bastante pobres. Algo que he aprendido en estos años de intentos de terapia, psiquiatra, medicamentos, y otros, es que la ansiedad desequilibra todo. La impaciencia y la falta de descanso que ella supone son un pesar constante, y te preguntas a ti mismo cómo es posible que te puedas hacer semejante daño solamente con pensar. Para algunos pensar es una maldición. Siempre a uno le dicen que piense bien, pero no es lo mismo que pensar mucho... generalmente cuando uno piensa mucho el resultado no es muy positivo, pero nadie nos enseña a pensar! cómo se hace eso de pensar bien?, tantas situaciones en las que nos piden que pensemos bien lo que vamos a hacer o decir, lo que tenemos que considerar para tomar una decisión... para mí al menos, con este nivel de ansiedad, la palabra decisión se convierte en un objetivo increíblemente difícil de alcanzar. Mis problemas de este tipo me siguen desde la infancia. Antes no sabía qué eran, pero con el tiempo fueron teniendo explicación, un nombre. El monstruo este, el miedo irracional, los temblores nocturnos, se llamaban ansiedad. Ahora soy una mamá. Tengo un pequeñín maravilloso, a quien no esperaba tener tan pronto, pero que como toda mamá dice, cambió mi vida de arriba a abajo. Me enseñó un poco más lo que es sentir sin pensar- antes de él creo que mi mayor amor profundo aparte de mi familia era mi perrhija, quien falleció a los meses de que llegara mi cachorrito humano- Un niño de ojos iluminados siempre, lleno de histrionismo y de emociones intensas desde que nació. Está de más decir que debajo del brazo no traía una marraqueta, sino que más ansiedad para su mami. Depresión post parto sin diagnosticar y un año y dos meses después estaba imposibilitada de vivir mi vida producto de las crisis de pánico que estaba viviendo. Ahí empezó mi tratamiento y el cambio en mi vida... el cual hasta ahora no es suficiente! Mi prioridad máxima es no traspasarle todo esto a mi hijo. Quiero que sea seguro de si mismo y que no tenga temor de demostrar sus emociones, y que las sepa demostrar de manera asertiva... pero cómo le enseño si yo no sé? trescientos millones de interrogantes como esta andan en mi cabeza cuando lo miro, y cuando no lo miro, y cuando está en el jardín y cuando duerme... todo el día! Creo que eso no es diferente a todas las mamás... En fin, tengo en total unos cuatrocientos millones de pensamientos a la vez acerca de la maternidad, acerca de la vida, del camino profesional que debo tomar, acerca del dinero que no tengo pero que necesito... en fin, estoy cansadísima! Cuan Doctor Strange, he vivido en mi cabeza todas las opciones de mi día alrededor de una 7468289462 veces hoy. Creo que necesito una siesta...

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